Con el poster 2 sigue la campaña #SantaLuciaYoTePrometo

Un nuevo poster permite extender la difusión de la campaña que busca sensibilizar a los residentes de Santa Lucía de Alsacia, en la búsqueda de mejores condiciones de bienestar y convivencia. Esta segunda entrega hace énfasis en la promesa que haremos cada uno de nosotros, los residentes, para realizar nuestro mejor esfuerzo en acatar las normas de convivencia.

Segundo poster de la campaña, en circulación desde el 7 de junio

En esta oportunidad se abordan tres temas coyunturales, pues la administración ha venido recibiendo constantes quejas de los residentes con respecto a su permanente ocurrencia: el del hábito que aún persiste en algunos residentes que a pesar de las insistentes campañas del estado y la empresa privada, incluso a nivel internacional, sobre los efectos nocivos para la salud, todavía lo mantienen. Nos referimos al del cigarrillo. Al de fumar. El segundo tema, se torna en un hecho que incomoda de manera notoria a la comunidad, especialmente cuando se busca el descanso, la tranquilidad y el sosiego: es el del  excesivo ruido que producimos cuando abusamos del volumen de aparatos de sonido, cuando llevamos a cabo reuniones sociales en nuestros apartamentos hasta avanzadas horas de la noche con el consiguiente bullicio incómodo y desesperante. De manera similar cuando el taconeo en horas de la mañana desespera y saca de quicio a nuestros vecinos del apartamento de abajo. Y para rematar,  el poster hace referencia a la imperiosa necesidad de tratar de manera adecuada y cuidadosa elementos puestos a  nuestro servicio para nuestro comodidad y bienestar. Nos referimos a elementos como ascensores, puertas, lectoras, tarjetas electrónicas, etc. Vamos a analizar a cada uno de los temas por aparte.

Primera promesa: no fumar

Independientemente de lo que cada quien decida hacer con su salud, prevalece sobre dicha decisión la salud de los demás. La American Cancer Society indica que una de las peores consecuencias de fumar sin duda es el cáncer de pulmón, pero no es la única. Indica también que el hábito de fumar genera al menos 30% de todas las muertes por cáncer en Estados Unidos. Es el causante de 87% de los decesos por cáncer de pulmón en los hombres y de 70% en las mujeres y que existen otras consecuencias como las enfermedades cardíacas, la difusión eréctil, el enfisema pulmonar, la infertilidad y la baja salud osea entre otras.  Esto respecto del fumador. Pero como afecta el cigarrillo a los no fumadores?

La organización mundial de la salud informa que en  el humo de tabaco hay unos 4000 productos químicos conocidos, de los cuales se sabe que, como mínimo, 250 son nocivos, y más de 50 cancerígenos para el ser humano. El humo de tabaco en espacios cerrados es inhalado por todos; por lo tanto, tanto fumadores como no fumadores quedan expuestos a sus efectos nocivos.

Unos 700 millones de niños, o sea, casi la mitad de los niños del mundo, respiran aire contaminado por humo de tabaco. Más de un 40% de los niños tienen al menos un progenitor fumador. En 2004 los niños fueron víctimas del 31% de las 600 000 muertes prematuras atribuibles al humo ajeno. El tabaquismo pasivo es causa de graves enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre ellas la cardiopatía coronaria y el cáncer de pulmón, en el adulto; de síndrome de muerte súbita en el lactante, y de bajo peso al nacer en el feto.

Los fumadores del 5o. piso de la torre 5 decidieron convertir en cenicero la cubierta de la entrada al parqueadero

En muchos países de diferentes partes del mundo ya se han introducido leyes para proteger a las personas de la exposición al humo del tabaco en los lugares públicos. Las celebraciones del Día Mundial Sin Tabaco (31 de mayo) en todo el mundo alientan a que un mayor número de personas y países se liberen del humo de tabaco. En Colombia existe la ley  1335 de 2009 o también conocida como Ley Antitabaco, la cual es de obligatorio cumplimiento en todo el territorio nacional y claro, esto incluye las Zonas Comunes en una Propiedad Horizontal e incluso, podría aplicarse cuando los efectos del cigarrillo (olor, humo y envenenamiento) trasciende del bien privado a zonas comunes u otros bienes privados.

El Administrador está obligado a hacer cumplir la ley antitabaco

Es importante enfatizar que, según los dispone el artículo 20 de dicha ley el administrador está obligado a hacer cumplir la ley antitabaco y le fija las siguientes funciones:

a) Velar por el cumplimiento de las prohibiciones establecidas en la presente ley con el fin de proteger a las personas de la exposición del humo de tabaco ambiental;

b) Fijar en un lugar visible al público avisos que contengan mensajes alusivos a los ambientes libres de humo, conforme a la reglamentación que expida el Ministerio de la Protección Social;

c) Adoptar medidas específicas razonables a fin de disuadir a las personas de que fumen en el lugar, tales como pedir a la persona que no fume, interrumpir el servicio, pedirle que abandone el local o ponerse en contacto con la autoridad competente.”

Y el artículo 31 fija las sanciones para aquellos administradores que no hagan cumplir las normas estipuladas en la ley a que hemos venido haciendo referencia.  Así, pues, los residentes no podemos exhibir como exclusa para violar la norma, el hecho de que estamos en nuestro apartamento y que dentro de él podemos hacer lo que queramos.

En conclusión: existen vecinos que salen a pasillos ventanas y demás zonas comunes a fumar y arrojar las colillas en ellas, situación que afecta a los demás habitantes en la copropiedad. La nueva Ley Antitabaco debe ser aplicada por parte de los Administradores, so pena de ser sancionados. Recordemos que al interior de la Propiedad Horizontal se debe garantizar la seguridad y la convivencia pacífica entre los habitantes y demás personas a su interior. Por ello, la Ley 675 de 2001 y el Reglamento Interno, buscan imponer unas normas de convivencia y regulación (ruidos, olores, animales y vecinos bullosos, etc).

Por todo eso, mi promesa es no fumar dentro de mi apartamento o en las zonas comunes de Santa Lucia y, por supuesto, no arrojar las colillas en ninguno de los dos lugares.

Segunda Promesa: evitar el ruido excesivo

A diferencia de los efectos del ruido en las ciudades, en cada edificio, conjunto o agrupación con cualquier uso es fácilmente detectable el agente que los produce. Si bien algunos solo generan molestias a los vecinos, otros son graves y deterioran el sistema nervioso de las personas y, desde luego, el auditivo. Quienes vivimos en propiedad horizontal sabemos que uno de los factores que mayores conflictos genera para la vida en comunidad es el asociado al exceso de ruido, ocasionado por fiestas que se extienden hasta altas horas de la madrugada, música a alto volumen, obras en horas inadecuadas, uso del salón social, entre otros.

Muchos residentes de la Agrupación son personas que vienen de haber habitado en una casa y que por alguna circunstancia se vieron en la necesidad de cambiar de tipo de unidad residencial. No están acostumbrado al hecho de que cuando se vive en propiedad horizontal, lo que se haga en un apartamento puede incomodar al residente del apartamento contiguo o al del piso de abajo, que es lo que con más frecuencia ocurre. Y que tratándose de exceso de ruido, esto puede generar como consecuencia enfrentamientos entre vecinos, además de afectar los derechos a la tranquilidad, a la salud, a la intimidad personal, familiar y a la vida digna de las personas que deben soportarlo. Suele suceder que muchos vecinos, precisamente por evitar esos enfrentamientos deciden callar y no denunciar, con el consiguiente padecimiento como consecuencia de la situación.

Normas y problemas frecuentes de ruido excesivo

La  Resolución 627 del 2006 del ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial,  regula los niveles de ruido. A esta se suman los códigos Nacional y Distrital de Policía, la Ley 675 del 2001 y el reglamento de propiedad horizontal que dictan normas para proteger los derechos violados en esta materia.

¿Cuáles son esos derechos? La contaminación auditiva viola o amenaza los derechos a la vida, a la salud y a un ambiente sano, y afecta la tranquilidad y la intimidad. ¿Y cuáles son los problemas más frecuentes de ruido en edificios, conjuntos y agrupaciones? Ruido excesivo por fiestas, música o tv.  a alto volumen, mascotas, alarmas de los carros, uso indebido de los pisos de madera (taconeo), obras en las unidades privadas en horas no permitidas, mal uso del salón comunal, corrillos y juegos en las zonas comunes, uso de aparatos y herramientas eléctricas en horarios no permitidos (taladros, por ejemplo), y movimiento y trasteo de muebles.

  • Fiestas, música o tv a alto volumen:  desde luego que tenemos el derecho constitucional de llevar a cabo actividades sociales al interior de nuestro apartamento. Pero por respeto a nuestros vecinos y como ciudadanos obedientes de la ley, debemos asegurarnos que el nivel de ruido no sobrepase los límites permitidos. En nuestra Agrupación tenemos casos de residentes cuyas fiestas y jolgorios se extienden hasta altas horas de la noche, de tal suerte que la música, los gritos y conversaciones de los asistentes (a veces en pasillos y zonas comunes) se tornan irritantes e interrumpen el sueño.
  • Mascotas: se registran casos en que los amos dejan solas a sus mascotas durante todo el día y durante todo el día  y durante todo el día, o casi, ellos ladran a veces de manera lastimera, convirtiéndose así en una fuente indiscutible de estrés para los residentes de toda la torre que tienen que soportar de forma estoica esta contaminación auditiva.
  • Alarmas de los carros: esto sucede principalmente con los vehículos que parquean en la plataforma. Las alarmas se disparan con mucha frecuencia por una causa externa o cuando su conductor accede a él para su encendido, pero esta acción es muy molesta cuando sucede a altas horas de la noche y en la madrugada.
  • Uso indebido de los pisos de madera: este material sin duda es un elemento decorativo inigualable pues imprime a los espacios en donde se utiliza un ambiente muy moderno y sofisticado. Sin embargo, es una fuente de ruido también insuperable.  El taconeo en las primeras horas de la madrugada (y a veces también durante toda la noche) es verdaderamente insoportable y en más de una ocasión ha generado fricciones entre vecinos.

En fin estas y las demás fuentes de ruido enumeradas con anterioridad aunque no están directamente asociados a la pérdida de la audición,  si lo están a la alteración de la tranquilidad y bienestar de las personas, pues producen:

  • Estrés
  • Pérdida del sueño (insomnio)
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Cambios en el comportamiento
  • Baja productividad
Niveles de ruido permitido en zonas residenciales.

Por todo eso, mi promesa es evitar el ruido excesivo que contamina el ambiente en Santa Lucia, y proteger así los derechos de nis vecinos a un ambiente sano

Tercera promesa: cuidar los elementos puestos a mi servicio

Soy, como residente de la Agrupación, responsable por el correcto funcionamiento de los elementos puestos a mi servicio para mi bienestar? Hay una premisa incontrastable y es que los bienes comunes pertenecen a todos los copropietarios de la edificación o conjunto en un porcentaje determinado. Esto quiere decir, que parte de su patrimonio está representado en esta copropiedad y en los bienes con que ella cuenta: zonas comunes, salones sociales y su mobiliario, puertas de acceso, sistemas de control de acceso, ascensores, sistemas de cómputo, (computadores, impresoras, etc)

Riesgos a los que están sometidos los bienes de la copropiedad.

Existen otros riesgos a los que se encuentra expuesta la copropiedad que tienen igualmente el potencial de afectar el patrimonio de todos los copropietarios. Entre ellos están:

•Daños por agua provocados por inundaciones, lluvias, roturas de tuberías, entre otras.
•Daños por vientos fuertes que afectan especialmente fachadas y techos.
•Daños por granizo.
•Daños por rayo y por fluctuación en la corriente eléctrica. Estos riesgos afectan las instalaciones eléctricas tanto comunes como privadas, ascensores, bombas y otros equipos eléctricos o electrónicos de la copropiedad.
•Pérdidas patrimoniales de los copropietarios en caso de que se culpe a la copropiedad por los daños ocasionados a bienes de terceros, o por lesiones o muerte a terceras personas.
•Otros tipos de riesgos como terrorismo, sustracción, daños a vidrios, daño interno en maquinaria y/o equipo fijo.

Nótese que entre los arriba enumerados, no se encuentra el peor de los riesgos de daño o destrucción que pueden sufrir los bienes de la copropiedad: aquellos infligidos por algunos residentes como consecuencia de su mal uso, del vandalismo, del descuido en su tratamiento y sobre todo, por la indiferencia en la protección adecuada tanto personal como ajena, basados siempre en el prurito aquel de que “si se dañó, pues que lo arreglen porque para eso pago administración” , expresión que con mucha frecuencia se oye de parte de uno que otro residente.

  • Ascensores: los chicos, sobre todo cuando llega la época de las vacaciones, son felices adoptando los ascensores como juguete; van de torre en torre jugando a marcar paradas en todos los pisos, suben y bajan en ellos, corren de un lado para otro y en su eufórica distracción destruyen la botonería y los vidrios de protección de suitches y descuadran puertas. Algunos mayores, jóvenes sobre todo, cometen acciones que prácticamente rayan en el vandalismo. Para todos, sobre todo para los habitantes de la torre 4 y para a administración, significó una experiencia mu desagradable el daño del ascensor que demandó ocho días de reparación.
  • Puertas de vidrio de las torres: es muy desconsolador observar como algunos chicos y jóvenes que a falta de la tarjeta lectora, las abren a los físicos empellones. Dañan el sistema mecánico y, por supuesto, el sistema electrónico. Es notorio cómo la empresa contratada para su mantenimiento está haciendo reparaciones casi que día de por medio.
  • Lectoras y tarjetas electrónicas de acceso: dos elementos que con mucha frecuencia se están reparando las primeras y reemplazando las segundas con el consecuente detrimento económico para los residentes que tienen que desembolsar el excesivo costo de éstas últimas.

Así, pues, nuestra tercera y última promesa para esta segunda fase de la campaña #SantaLuciaYoTePrometo es, cuidar los elementos puestos a mi servicio como ascensores, puertas de acceso lectoras y tarjetas electrónicas.

Únase a estas campaña en:

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Vea también el primer poster de la campaña, sigueindo este enlace

 

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